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Un urinario no es "arte"

Actualizado: 22 de may de 2019

"¿Por qué me debería de importar el arte de un pseudoartista que puso un MINGITORIO en un museo?"


La Fuente, Duchamp, 1917.

Hablemos de Marcel Duchamp, híjole… ¿¡en qué me estoy metiendo?!


Duchamp fue un artista inclasificable y no porque no entre en ningún movimiento, porque sí entra en muchos… sino porque: para lo que algunos llaman arte, para otros es un chiste, un horror y les da un coraje tremendo que ni los deja pensar. Se convirtió en EL artista más influyente del siglo veinte…no lo digo yo, lo dice la biblia, inventó el arte conceptual sin querer queriendo y se encargó de cambiar la idea de belleza.. o más bien de destruirla completamente. Un rebelde que abogaba por la creación artística sin necesidad de que te supieras la rueda de colores, la perspectiva de una mesa o cómo retratar a la Reina de Inglaterra. Él decía que para crear no es necesario saber, sino CREAR.


¿Preparación? ¿Estudios? ¿Talento? ACHIS… ¿pa’ qué sirve eso?”


Marcel Duchamp es el que creó los tan famosos, “ready mades” que son los objetos comunes y corrientes, separados de su contexto y presentarlos como otra cosa. Un urinario se convierte en una burla a las instituciones de renombre, una silla, no es una silla y una lata con deshechos humanos puede estar exhibida en un museo.


Mierda de Artista, Piero Manzoni, 1961.

“¿Cómo que es arte si es un mingitorio que nada más compró y ya?” Si me dieran un peso por cada que escucho eso ya me hubiera ido a Sotheby’s a estudiar 8 veces… y con aguacate.


Si, Duchamp compró el urinario, lo firmó y ya pero su objetivo jamás fue que vieran la pieza y la gente dijera “¡Híjole, que gran obra maestra! Me hace sentir tanta nostalgia, su técnica es exquisita y ni se diga el talento”. No, su único objetivo era: demostrarle al universo lo ilógico y serio que es el mundo del arte. Con esta obra, abrió la puerta a un sinfín de posibilidades en donde CUALQUIER OBJETO pudiera ser llamado “arte”. Creó “La Fuente”, la mandó a la Sociedad de Artistas Independientes para que lo exhibieran, que les diera un infarto al verlo (no literalmente) y lo logró.


¿Se imaginan esto? Gente mega pipirisnais de saco y corbata, acostumbrada a ver obras maestras de Da Vinci, Boticcelli, Delacroix y de repente les enseñan esto… ¡nombre! La rechazaron, por obvias razones y Duchamp no hizo nada más que reírse y seguir con su vida. Este artista nos hace reflexionar en que la belleza de una obra de arte no está en la técnica ni en el talento.


No me encanta dar mi opinión porque no me gusta sesgar las de otras personas pero si alguien quiere agarrar un objeto de producción masiva, catalogarlo como arte y darle un título… hágalo compa. Criticamos tanto a instituciones por hacernos creer que el arte es de ellos y no de nosotros, por usar palabras rebuscadas en sus discursos para no entenderlos, por creerse tan en serio la palabra arte. ¿Qué si llega alguien a decirles que un urinario es igual de importante que la Mona Lisa? ¿Quiénes somos para decir “el arte no DEBE de ser así”? ¿Cómo debe de ser el arte entonces?


No hay respuesta. Si eres fiel seguidor mío, sabes que cuando discutimos de estos temas, cada quién sus chivas y decir "un urinario no es arte", no se vale.


Hablemos arte la próxima semana.

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