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Historia del arte

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"Las mujeres no nacieron para ser artistas"

Para el Día Internacional de la Mujer tenía, lo que yo creía, era la entrada perfecta para subirles al blog. Hablaba de 10 mujeres artistas, sus obras, a qué movimiento aportaron, su vida, su historia, un párrafo para cada una. Y después vi Big Eyes, una película que cientos de ustedes me recomendaron hace poco. ¡¿Cómo no la había visto antes?!


Terminé la película, cerré Netflix, borré la entrada completa y a escribir desde cero. Lo que había escrito no le rendía tributo suficiente a estas mujeres que la historia del arte ha escondido bajo artistas masculinos durante tanto tiempo.


Margaret Keane era una artista de 28 años cuando se casó con el amor de su vida, Walter Keane. Tenía un estilo único, donde pintaba a niños con unos ojos gigaaaantes (como los que a mi me gustaría tener). Exhibió su trabajo en un restaurante/bar por primera vez y su esposo tomó completa autoridad de ellos y se autonombró como el artista detrás de las obras que pintaba su esposa. Para no hacerles el cuento largo y dejar que vean la película por ustedes mismos si no la han visto, Margaret vivió bajo la sombra de su esposo, encerrada en su casa pintando por más de 12 horas al día durante 10 años. Fueron miles de cuadros que pintó y firmó como “Walter Keane” dejando que su esposo hiciera millones de dólares por sus obras. Nadie podía saber la verdad ya que si salía a luz que eran de ella, era muy difícil que su trabajo fuera tomado en serio porque "las mujeres no nacieron para ser artistas" y perderían todo el dinero que ya habían hecho.


Walter Keane y Margaret Keane, 1960.

¿Pueden creer eso? Que alguien más se robe tu trabajo, tu esfuerzo y la pasión más grande que tienes por ser un aprovechado y por haber nacido con la maldición de ser mujer en esos tiempos.

La historia de Margaret me sacudió de mi realidad por completo. Por mujeres como ella, que vivieron escondidas debajo de un anonimato, de sus esposos, con la creencia de que el mundo jamás aceptaría lienzos con su firma pero que a pesar de esto alzaron la voz, hoy tenemos a Barbara Kruger, Georgia O’Keffee, Louis Bourgois, Marina Abramovic, Amy Sherald, Yayoi Kusama, en fin, la lista es larga y no termino.


Qué resiliencia de mujeres como Margaret Keane, que como ella hay miles; Mary Cassatt, Frida Kahlo, Hilma Af Klint, María Izquierdo, Artemisia Gentileschi. Vivir en tiempos donde el arte no estaba listo para su talento, donde no existían, donde eran invisibles. Hoy las recordamos a ellas, a las artistas, las escultoras, las esposas, madres que existieron y que siguen existiendo. Las que luchan día con día para abrirle las puertas a las que siguen después de ellas, las que se salen a vender sus obras, las que abrieron un Instagram para llegarle a más gente, la que tiene 2 trabajos y sigue pintando de noche. A todas ellas y a ti, te recordamos, te aplaudimos y te echamos porras.


Sin mujeres como Keane y como tu, el arte no sería nada como lo conocemos.


¡Gracias, mujeres! Gracias, gracias, gracias.

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